Raramente, las líneas que dividen Arte, Moda y Poesía se difuminan lo suficiente para fundirse de manera irrebatible. El proyecto “Ellas”, es uno de estos casos. Si desde el principio me impresionó la solidez conceptual del proyecto, verlo desarrollando, año tras año, tomando su forma a través de la construcción del vestido, ha sido un honor. En Ellas, Heroica - bajo la dirección de Andrea Rivera - deja de ser solo una marca de moda para convertirse en una reflexión viva sobre lo femenino. Lo que comenzó como una búsqueda estética se transformó en un ejercicio de autorreflexión: un espacio poético y subversivo donde se deconstruye la imagen de la mujer complaciente para dar lugar a un personaje complejo, múltiple y cambiante.
A través de este proyecto, su creadora se adentra en la alteridad y el espíritu del punk como espacios de resistencia: la alteridad como lugar de observación y empatía, y el punk como gesto de negación frente a lo establecido. En ese cruce surge la necesidad de renombrar —volver a decir las cosas desde otro lugar— porque, como señala el feminismo, “lo que no se nombra no existe”.
El proyecto se articula en torno a cuatro arquetipos femeninos que la artista toma del libro Las Cuatro Mujeres de Dios. La diseñadora, se toma la libertad de reescribirlos (Libertad? Acto de Resistencia? Subversión misma). De ahí, surgen Necia, Narcisa, Hechizada y Bendita. Cada uno de estos arquetipos se convierte en una colección.
Cada una encarna una faceta del imaginario femenino heredado de la tradición cristiana, donde la mujer ha sido moldeada entre el aburrimiento, la vanidad, la sabiduría y la gracia. En Ellas, estos arquetipos no se presentan como figuras fijas, sino como estados de tránsito: rotan, mutan y se entrelazan a lo largo de la vida.
“No somos una sola. Somos todas, en distintos momentos”, dice la diseñadora. Esta afirmación es el núcleo conceptual de Ellas: un retrato colectivo construido a través de cartas personales. En ellas, la creadora escribe, se interroga y se expone. Cada carta es una hipótesis sobre sí misma y sobre el arquetipo que encarna: un texto íntimo que se transforma en una colección, donde la teoría se traduce en siluetas, materiales y construcciones.
En Necia, la primera de las cuatro, “la flor está muerta, pero adorna” Su pecado es el aburrimiento. En Narcisa, el espejo se fragmenta y la imagen se reconstruye: una metáfora sobre la culpa, el deseo y la posibilidad de apropiarse de la propia mirada. Los retratos que componen Ellas no son abstracciones; son cuerpos reales, seres que habitan la contradicción.
En diálogo con la tradición de Las Tres Gracias —símbolo de belleza, júbilo y abundancia—, Heroica propone una revisión contemporánea: una nueva tipología femenina que no busca encajar, sino existir con autenticidad.
A través de Ellas, la moda se convierte en una herramienta de pensamiento. No se trata solo de vestir, sino de reivindicar, reconocer y honrar las múltiples formas de ser mujer. En ese gesto de subversión, la artista recupera el poder de nombrar, de resistir y de volver a contarse desde adentro.
Este texto fue escrito en Octubre 2025. A la fecha, se habían construido Necia y Narcisa. Faltan aún dos colecciones por lanzarse y completar el ciclo de cuatro arquetipos.
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